El
21 de junio de 2005, se entregó oficialmente el Seminario del
Espíritu Santo ubicado en Hato Tejas, Bayamón al grupo
de médicos que ya han desarrollado un Programa de cuido para
pacientes de Salud Mental. A su vez, en la Iglesia Santuario del Espíritu
Santo en Dorado se han hecho algunas mejoras que 'gritaban' por su
urgencia. En la Iglesia (templo y oficinas) hemos cambiado las antiguas
y deterrioradas ventanas de aluminio, por ventanas en cristales. Se
le ha dado un 'toque' en la pintura y esperamos colocar (conforme
a los permisos de ARPE) un letrero identificando el Santuario como
lo que es y siempre ha sido: Iglesia Católica Santuario del
Espíritu Santo. También se transladó el altar
"troco de árbol" del Seminario en Bayamón,
para el altar del Santuario.
En
la Casa de los Sacerdotes (Antiguo Noviciado) y ahora Seminario del
Espíritu Santo, se ha modificado el techo para proteger los
autos, teniendo en cuenta la llegada de los vehículos del Seminario.
Se ha construido dos nuevos cuartos en madera, donde era la terraza,
pensando en la llegada del Novicio Eliezer Nater que está en
Paraguay; también la entrada de futuros seminaristas y necesitamos
espacio para las convivencias vocacionales con jóvenes.
No
puede faltar en ningún Seminario una buena biblioteca, por
eso hemos modificado la antigua lavanderia y como Dios no ha ayudado,
hemos colocado los libros y ya contamos con espacio para que los seminaristas
puedan hacer sus tareas académicas y lecturas.
Algunas
mejoras miscelaneas han sido la construcción de una escalera
como salida para emergencias y una nueva casita (desmontable) para
las máquinas de cortar la grama y otras herramientas de mantenimiento.
La
Comunidad Espiritana que estará viviendo en estas facilidades
en Dorado será: P.Osvaldo Pérez como Superior y director
del Seminario y del Santuario, P. José Orlando como administrador,
Tesorero y Promotor Vocacional, P. Eduardo Caron (sacerdote retirado),
el Hermano Irving Oquendo, como director del Centro de Animación
Misionera (C.A.M.), el Seminarista Carmelo Rivera (3 año de
teología) y la Misionera laica Lucia Andrades (colaboradora
del C.A.M.)
Lo
que nos ha obligado a entrar en todos estos cambios ha sido la frágil
situación financiera en la que nos encontramos. La Fundación
Espiritana Puertorriqueña ha herredado unas 'estructuras' (físicas
y organizativas) que ya no cuenta con las entradas económicas,
como cuando existía el Distrito Espiritano Americano. Antes
la Congregación tenía colegios, y aproximadamente de
15 a 10 parroquias; hoy ya no existen los colegios, pues fueron regalados
a las diócesis y apenas tenemos dos parroquias. Nuestros números
oficiales nos colocan en 'déficit' y esperamos que con estas
medidas de recortar gastos podamos adaptarnos a la actual crisis y
situación económica de los Estados Unidos.